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La tachirense prodigio del piano: Carmen Judith Jaimes



Carmen Judith de Betula Jaimes Hernández nació en San Antonio del Táchira el 22 de enero de 1939. Es una destacada venezolana que se dedicó desde los cuatro años a la pasión de tocar el piano, bajo la conducción del maestro Miguel Ángel Espinel.
El sitio Web Tochadas, explica que en 1946 a los seis años de edad debuta como una niña prodigio en el Teatro Municipal de Caracas. La crítica y numerosas personalidades artísticas, ensalzan los asombrosos dotes de pianista y se hace acreedora de una beca de estudio en Nueva York. Witold Malcuzinsky ha calificado a Judith Jaimes de "nueva Teresa Carreño, por su perfecta técnica y justa interpretación, en grado como tan sólo contados maestros alcanzan".
Judith Jaimes ha tocado con las más importantes orquestas americanas y europeas. Fue la solista que inauguró el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela con la Orquesta Sinfónica de Venezuela bajo la batuta de Pedro Antonio Ríos Reyna el 12 de marzo de 1954 y desde entonces ha sido la protagonista del piano. En sus conciertos y recitales ejecuta con frecuencia obras de autores latinoamericanos y en particular venezolanos incluyendo a Rhazés Hernández López, Juan Vicente Lecuna, Moisés Moleiro y Antonio Estévez. Fue una de las promotoras del Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela que lidera el maestro José Antonio Abreu. En su honor se fundó en Caracas la “Cátedra Latinoamericana de Piano Judith Jaimes". 
Fue Premio Nacional de Cultura Mención Música 1998. Reside actualmente en los Estados Unidos.

Teresa Carreño: la más grande concertista de su época



Cientos de páginas se han escrito en su honor, cuestión que no es en vano, entendiendo que es ya considerada, la más grande pianista de su época. Teresa Carreño, concertista y compositora venezolana de fama mundial, hija de Manuel Antonio Carreño –el del “Manual de Carreño”- y de Clorinda García de Sena y Toro, inició sus estudios de piano con su padre y los continuó con Julio Hohené. 
El 25 de noviembre de 1862 con apenas 9 años de edad, dio su primer concierto en el teatro Irving Hall de Nueva York. Luego de pasar una temporada en La Habana (Cuba) y Estados Unidos donde tocó en la Casa Blanca para el presidente Abraham Lincoln, se radicó en París para 1866. Allí inició su carrera de concertista que la llevó a visitar todos los países de Europa, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y África del Sur, ejecutando importantes piezas clásicas y románticas, acompañada de las más importantes orquestas dirigidas por eminentes maestros.
A mediados de 1885, volvió a Venezuela luego de una ausencia de 25 años, al ser invitada por el presidente Joaquín Crespo a dar un concierto en Caracas. En 1886 durante el tercer período presidencial de Antonio Guzmán Blanco, fue comisionada por el "Ilustre Americano" para organizar la siguiente temporada de ópera de Caracas. Sin embargo, en el desarrollo de esta comisión se presentó un problema cuando el elenco que contrató para tal efecto no tuviera la calidad requerida para la ocasión. Sumado a este fracaso, la sociedad caraqueña empezó a adoptar una actitud de rechazo hacia Teresa Carreño, por ser una mujer divorciada y vuelta a casar, lo que era para el momento un escándalo. Las circunstancias antes descritas, derivaron en el boicot de las óperas presentadas y por ende en el fracaso de la temporada de ópera en cuestión.
De regreso a Europa luego de cumplirse la sentencia popular que reza que "nadie es profeta en su tierra", Teresa Carreño se desempeñó como solista de la Orquesta Filarmónica de Berlín.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, inició una gira por España, Cuba y Estados Unidos donde falleció, víctima de un agotamiento general debido a los largos años de excesivo trabajo. Entre sus obras como compositora figuran: Himno a Bolívar, Saludo a Caracas, Vals a Teresita, entre otras. Sus cenizas fueron traídas a Venezuela en 1938 y desde el 9 de diciembre de 1977 reposan en el Panteón Nacional.
En su honor, el principal complejo cultural de Caracas inaugurado en 1983 lleva su nombre, el cual es uno de los más importantes de América Latina y el segundo más grande de América del Sur. En él se presentan conciertos sinfónicos y populares, espectáculos diversos, óperas, ballet clásico, danza y teatro.